¿Trabajas en IA y ganas bien? Hablemos del futuro de tu trabajo.
No quiero asustarte pero hay cosas que puedes aprender de la crisis del UX y del desarrollo.
En mi gira europea del 2025 conversé sobre el caso de un ingeniero en IA muy joven ganando 1.000 USD al día trabajando remotamente para una empresa estadounidense, desde España, donde un profesional de 30 años de otras áreas muchas veces no puede pagar más de 1.200 euros al mes solo en arriendo y tiene que compartir vivienda.
¿Qué le dije, desde mi perspectiva de alguien con diez años más y que también se quedó sin proyectos facturables a inicios del 2025 (aunque como independiente)?
Dos cosas. Que aproveche la ola. Que ahorre, invierta, construya algo que dure. Son cosas que yo hubiera hecho si no hubiese quemado mis ahorros al fundar una startup en 2013. Y que mantenga los pies en la tierra. Porque puede que eso no dure mucho.
El ser humano aprende bien poco de los errores de los demás. Por eso que hoy no pretendo evitarte errores sino que hacer que te cuestiones. Ojalá esté equivocada en mis predicciones, la historia lo dirá. A continuación te quiero contar una historia resumida de los últimos 5 años en UX (diseño de experiencia del usuario en particular) y tecnología en general.
Me voy a referir estrictamente a decisiones de carrera profesional y de industria. No de temas “técnicos” de diseño de experiencia o de producto. Eso sería para otro capítulo.
Qué pasó con el mundo UX y la crisis tech
En resumen: Las empresas de tecnología sobrecontrataron a lo loco entre el 2019 y el 2021, los sueldos subieron de forma insostenible, los bootcamps prometieron que en doce semanas cualquier persona podía reorientar su carrera y ganar el doble. Y mucha gente lo creyó. Luego vino el ajuste. Las startups que quemaban plata para crecer dejaron de recibir inversión. Las Big Tech empezaron a despedir en masa. Y de repente hay miles de profesionales, algunos con años de experiencia y otros recién formados, compitiendo por los mismos puestos.
Hoy día todos lo sabemos: el mercado tech y UX que conocimos en 2019 - 2021 fue una anomalía. En 2022 empezaron los despidos.

¿Qué salió mal? Varias cosas a la vez:
La sobrecontratación fue real y global.
Los sueldos fueron inflados artificialmente.
La promesa de los bootcamps fue exagerada.
La pandemia aceleró los procesos de digitalización de las empresas pequeñas y de transformación digital de las más grandes (aunque muchas siguen con pésimos procesos, datos y trabajo en silo, pero este es otro tema).
Además, ya veníamos de años de comoditización del diseño y un auge de los servicios Saas.
Y encima, llegó la IA para eficientar tareas y procesos que antes requerían equipos enteros.
Este mercado no se ha ajustado aún. En este video expliqué mejor la revolución que estamos viviendo, para mis colegas UX:
Guinda de la torta: Surgió un modelo casi piramidal en el cual agencias o consultoras contrataban personas dedicadas a trabajar con un cliente. Para mí el outsourcing se convirtió en una plaga porque aportó poco valor. De hecho eso partió mucho antes de la pandemia; en mi paso por el mundo corporativo chileno (telco, servicios financieros), siempre me llamó la atención ese modelo de negocios. No le veía ningún valor agregado a tener sentados colegas que hacían lo mismo que uno pero contratados a través de una empresa consultora y con un fee triple para la empresa. Cuando me independicé, me di cuenta que era una práctica súper común pero nunca me llamó la atención. No juzgo a nadie que lo haya hecho pero como emprendedora me hizo ruido (acá escuchamos y aveces juzgamos). Sé que la subcontratación es algo común en otras industrias más allá del mundo tech, pero me parece que en nuestra industria, no le hizo un bien sostenible a nadie. Ojo que hay gente que ganó mucha plata con eso.
Y como dice la IA, “todo cambió”. A ninguna de estas empresas de outsourcing les dolió despedir gente.
La desilusión de los sueldos altos
Más allá de observar estos movimientos y leer montones de solicitudes de apoyo para encontrar trabajo en LinkedIn, entrevisté a varias personas de la industria. Te recomiendo en particular la entrevista con Javier Bargas, ex-Director de Google:
Además de las entrevistas que están en mi canal, tuve varias conversaciones uno a uno, con gente de LATAM, Europa, Estados Unidos, Australia…Escuché desilusión. Algo que me llamó mucho la atención fue la cantidad de personas que se encandiló con los aumentos salariales al cambiar de trabajo (por ej. alguien que trabaja en comunicaciones que se cambió a UX Writing porque le ofrecieron un aumento considerable) y el vacío existencial al entender que será muy difícil volver a ganar lo mismo (porque evidentemente ese proyecto o trabajo duró muy poco y luego la misma persona se vio buscando trabajo y teniendo que ser el candidato 357 en procesos que ahora son hipercompetitivos).
Qué pasa con la ingeniería de IA
Pasa probablemente algo similar con lo ocurrido con los cargos de UX design o desarrolladores full stack:
Actualmente estamos viendo eso en la ingeniería de IA. Un boom:
Lo que le dije a nuestro ingeniero que gana 1.000 USD al día es el resultado de esta observación del mercado y la sensación de un déjà vu. Espero equivocarme. Pero mi lectura es que el mercado tech, IA incluida, no tiene capacidad para reabsorber rápidamente todos los recortes post-pandémicos y además absorber el crecimiento explosivo actual. Los ciclos en tech se acortan. Y los que suben rápido, bajan igual de rápido.
Qué pasa con el SEO y la IA
Hoy escucho hablar de GEO, AEO, AIO como si fueran disciplinas nuevas que vienen a reemplazar al SEO. Y entiendo la lógica comercial detrás: rebautizar algo que ya existe para venderlo como novedad.
Veamos qué dicen los datos sobre las búsquedas sobre la visibilidad en IA:
Ahora bien, el panorama más amplio:
Qué dice la RAE sobre “geo”:
¿Con qué podría encontrarse el ciudadano a pie al buscar GEO e IA en Google?
En este contexto, empezar a hablar de GEO (Generative Engine Optimization), para mí es una jugada peligrosa. Mira, después de muchos años, el común de los mortales (dueños de empresas, pymes, startups, gente de marketing, diseño, TI…) aprendió lo que es el SEO. Ahora imagínate que tenga que aprender de GEO. Es una jerga que a tí, como profesional digital, te aleja de la realidad del ciudadano a pie. El dueño del almacén de la esquina aprendió que tiene que posicionar su marca en Google. Ahora aprenderá que tiene que posicionar su marca en la IA. Punto. Podemos entrar a debatir del volumen de búsquedas generadas con IA versus Google (otro tema súper válido que también defiendo) pero no es mi punto ahora. Ahora mi punto es el lenguaje. Agregarle más siglas a eso cuando el fundamento no cambia, no nos está ayudando.
Si trabajas en SEO y quieres aprender algo de los errores del mundo UX, empieza por esto: keep it simple. Deja de inventarte siglas. Spoiler: el ser humano raramente aprende de los errores de los demás.
Mientras el mundo UX se peleaba sobre si alguien era UI o UX o UX researcher o product designer, la tierra siguió girando y nadie vio venir la crisis. El riesgo en el SEO y el GEO es el mismo: tanta discusión conceptual hacia adentro que todos terminan desconectados de la realidad. El UX no es un concepto tangible para el común de los mortales. Lo comenté antes: para el común de los mortales (no solo el dueño del almacén de la esquina sino que la misma gente de finanzas en una empresa más grande, o un médico, o una investigadora en biotecnología que está en un lab), el UX es algo súper abstracto. Todos somos informáticos para los personajes que te acabo de citar. Para entender eso, tienes que salir a la calle.
Con el SEO pasa algo parecido. Si no me crees, háblale a tu abuela de SEO, a ver si entiende en lo que estás trabajando.
La burbuja de la virtualidad
Hay algo más que la crisis del UX nos dejó como aprendizaje y que veo repetirse en el mundo de la IA y el SEO: demasiado tiempo en pantalla, demasiado poco contacto con la realidad.
Soy una gran fan del trabajo remoto. Llevo más de doce años trabajando a distancia. Pero me he dado cuenta que pasar demasiado tiempo en pantalla te mantiene en una burbuja. Las discusiones de LinkedIn o X (Twitter) sobre el futuro del SEO o si la IA va a reemplazar todo no son representativas de la sociedad ni la economía en su conjunto. Son el mercado de las opiniones de quienes trabajan en tech y hablan con otros que trabajan en tech.
El año pasado fui a quince eventos profesionales presenciales. En minería, salud, turismo, fintech, tecnología, marketing, IA (obvio). Y lo que escuché ahí, en conversaciones con personas que no trabajan en tech pero usan tecnología todos los días, me enseñó un montón.
Sal a la calle. Habla con gente que no es tu colega. Es el consejo menos glamoroso y el más útil que tengo.
Trabajar en algo que te guste y te interese genuinamente
Otro tema recurrente que vi en varios que se sumaron a la ola de los bootcamps en UX o desarrollo fullstack, es que no tenían un real interés por algo de ese trabajo: llámese tecnología, diseño, comunicación, resolución de problemas…Los bootcamps y las promesas de los sueldos altos los obnubilaron y se encandilaron con algo que intrínsecamente no les interesaba. No te digo que tienes que ganarte la vida con tus pasiones, pero dale una vuelta a lo menos al concepto de IKIGAI. Mapea tus talentos, piensa en el tipo de problema que estás solucionando y en porqué y para qué te pagaría alguien para que le soluciones esos problemas.
Tú no eres tu rol, ni tu trabajo
Este es otro legado que nos deja la crisis tech: mucha gente tuvo que aprender que era más que un diseñador, un dev fullstack, o un copywriter. Cuando te caes de muy arriba y tienes que “reinventarte”, aunque no me gusta mucho este término porque lo encuentro exagerado. Ninguno de nosotros se ha reinventado de verdad; mi abuela se reinventó cuando pasó de ser maestra de primaria a ser responsable de materiales de oficina en una fábrica de cerveza; pero a ella no le estaba preocupando mucho que perdiera su estatus porque con 3 hijos, ella quería trabajar y aportar al presupuesto familiar, junto con mi abuelo. Nosotros, en la mayoría de los casos, estamos hablando de pivotar dentro de un mismo ecosistema.
Por eso, no te puedes identificar con tu trabajo. Tienes que cultivar otras pasiones, intereses y no puedes construir toda tu identidad en torno a tu trabajo de ingeniero en IA o especialista en SEO para LLMs. No para tener un plan B sino que para la vida misma.
El rol generalista llegó para quedarse
O mejor dicho, volvió. Porque a quienes llevamos veinte años en el mundo digital, el rol generalista nos resulta familiar. Así empezamos todos, haciendo un poco de todo antes de que existieran las especializaciones actuales.
Lo que veo hoy es que el mercado vuelve a valorar ese perfil, no el generalista puro que sabe un poco de todo sin profundidad, sino el generalista especializado. Alguien que tiene un área de dominio y puede moverse con soltura por territorios adyacentes (amada interdisciplina). Alguien que entiende el negocio, el usuario y la tecnología sin necesitar tres equipos distintos para conectar esos mundos. Eso no se aprende en doce semanas en un bootcamp. Se construye con sudor y lágrimas.
¿Qué puedes aprender de la crisis del UX y tech para que no te pase lo mismo?
Si hoy estás ganando bien en IA, quizás como ingeniero/a de IA o en SEO especializado en LLMs, aprovecha la ola. Pero surfea con los ojos abiertos.
Ahorra e invierte como si la ola fuera a durar dos años, no veinte.
Aprende habilidades que complementen lo que sabes hacer técnicamente, especialmente del lado del negocio y de la comunicación. A nadie le hace mal aprender finanzas personales, saber escribir (en el sentido real de la escritura, no de la alfabetización, eso lo tenemos resuelto en gran parte si estás leyendo eso) y resolver problemas.
Construye una identidad profesional que no dependa de un solo cargo o tecnología.
Aprende a relacionarte: Sal a eventos, habla con personas de otras industrias y mantente cerca de la realidad de quienes usan la tecnología, no solo de quienes la construyen.
Y si estás en SEO, deja de debatir si se llama GEO o AEO y empieza a entender mejor a las personas que buscan. Que es, al final, lo que siempre ha importado.
Eso lo aprendimos en UX. A los golpes.







